Después de años en mi profesión tengo la fuerza suficiente para creer en lo que sé. Yo trabajo cada día. Todas las mañanas entro en mi estudio con ilusión. Luego ciernen las dudas, las penas. Pintar me produce un placer infinito, pero también angustia.
Mi trabajo suele ser demasiado lento, pero es necesario si no se quiere perderlo.
Pintar todo lo que se experimenta, y traducir todo lo que se siente.

Firma del pintor gallego José Ramón